mercredi 23 janvier 2008

¿Es José María Setién un obispo nacionalista?

El miércoles 23 de enero, el antiguo obispo de San Sebastián José María setién visitó Palma de Mallorca para presentar su nuevo libro: "Un obispo vasco ante ETA". Ante un auditorio de alrededor de 500 personas reunidas en las instalaciones de El Diario de Mallorca, el obispo nos regalo algunas frases que reproduciré a continuación. La cuestión principal sigue siendo la demonización que desde algunos sectores españoles se lleva a cabo hacia ciertas instituciones, institucionalizando (valga la redundancia) una serie de verdades que afecta en la realidad cotidiana de muchos ciudadanos del estado español. En este caso, tras 55 años ejerciendo como cualquier individuo ligado a la iglesia católica (que ahora no entraremos a opinar sobre sus modos, efectos ni fines) se ha conseguido clasificar al obispo de nacionalista. Ante ese sector, de uno o de otro signo político, rancio y radical, que aniquila el librepensamiento, Setién es un siervo al servicio del... demonio: el nacionalismo. Mi reflexión es la siguiente: si lo es, que me digan donde está su pecado.

Estaría dispuesto a mediar en el diálogo por la pacificación del conflicto, si así me lo pidieran
El "mal" está necesitado de una iluminación ética; la ética es aquello que en todas las relaciones humanas trata de discernir entre lo que está bien y lo que está mal
Es falsa la creencia de que ETA nació amparada por la iglesia vasca, aunque es cierto que ciertos grupos encontraron cobijo en la misma
Los objetivos de ETA y los objetivos del nacionalismo no son coomparables, ni en los fines ni en los medios
A este pueblo no se le puede dar el evangelio, a no se que se le quiera de verdad, tal como es
La paz necesita cuatro pilares fundamentales: La VERDAD, la JUSTICIA, la LIBERTAD y el AMOR; la verdad pide conocer la realidad y esa verdad hay que decirla, aunque tenga unas consecuencias; denunciar las injusticias tiene su precio
Hay que condenar la violencia venga de donde venga
Para que se ejerzan los derechos humanos tiene que haber espacios de libertad
Hay que amar a todos, incluso a los enemigos, porque el sufrimiento no distingue entre unas y otras personas que sufren
El preso es ua persona humana, todos los presos, no sólo los de ETA
Aunque no equipare un sufrimiento con otro, ni la manera de tratarlos, compartir el sufrimiento de los de ETA no hace falta ser de ETA
Una injusticia no se repara con otro daño, con otra injusticia
Hace falta voluntad de perdonar, aunque la otra parte no te pida perdón
¿Quién tuvo la culpa de la ruptura del diálogo Estado-ETA?
Fue imposible que se encontrarán las posturas, ya que ninguna de ellas partió con la voluntad de modificar las posicione iniciales
¿Porqué el ser nacionalista vasco merece el infierno y el ser nacionalista español merece la gloria?

Ahora, con este resumen de la ponencia de José María Setién, que cada uno/a saque las conclusiones que le venga en gana. Eso sí, no seamos intransigentes y no intenten buscarle uno u otro sentido al texto. Y si las sacan, no glorifiquen una postura si concuerda con la propia, y no la criminalicen si ocurre lo contrario. Yo lanzo la mía: sin entrar a valorar su condición de religioso ni intengrante de la cultura eclesial, despojándole de su sotana, según lo escucho, considero que es otro ejemplo de las pocas personas que intentan ver ambos lados de la moneda. Por eso recibe palos de un universo y de otro. Uno se acuerda, por ejemplo, de Julio Medem y su "Pelota vasca". Que en paz descanse.

dimanche 20 janvier 2008

Sócrates hijo de la gran puta II


(... Continuación)
Hablando de graffitis y demás inscripciones encontradas en algunos de los WC-s que he pisado en esta vida, hemos llegado hasta la resolución de este primer relato.
Volviendo al principio, recuerden que me encontraba paseando por la biblioteca cuando mis ojos se posaban en cientos de lomos de libros atractivos. Continúo mi camino, y como ser rutinario, autómata y mecánico, me siento como de costumbre en la silla desde la cual tecleo, por ejemplo, estas líneas. Una mesa de madera, clara, excelente para darle rienda suelta a nuestra imaginación cuando nadie nos ve, llena de pensamiento y reflexiones. Difícil de adornarla en época de exámenes, ya que el recinto se pobla de estudiantes resacosos con legañas, intentando ocultar nuestras ojeras matutinas.

Allí, sentado, sin abrir los libros todavía, tengo la oportunidad de echar un vistazo al mosaíco de chorradas, incongruencias, máximas y obras de arte que se abren ante mis ojos. Un amalgama de aportaciones que configuran el jeroglífico: “Pedrola, 605377760, tía cachonda busca sexo”; “Lepanadis, Messocco, Cedier”; “Enric, t’estimu”; “Sócrates, hijo de la gran puta”. Primero, una patraña; después, un estudiante que, aventuro, pueda estar bajo los efectos del alcohol; en tercer lugar, un/a enamorado/a; y por último... “Sócrates hijo de la gran puta” (escrito a boli, en un recuadro que llama la atención, para que se hagan una idea).
Las hipótesis son tan libres como arbitrarias. La mía es que un estudiante de genero masculino, probablemente de primero de la licenciatura de Historia, que abandona a duras penas la adolescencia y en un arrebato de pseudo-sublevación juvenil, decide desencadenar su ira y descontento con el citado gran... gran... gran... no sé que (ni él lo sabe). Agobiado ante su último examen, decide abrir su libro para comenzar a estudiar el examen que tendrá dentro de 48 horas. Grecia, los pensadores Helenos, filósofos modernos, imagínense...
- ¡bah! imposible de estudiar toda la materia en dos días – susurra el joven, mientras se acuerda de la final de Champions que esta noche no se perderá bajo ningún concepto.
Y mirada gacha, cierra el libro dando un suspiro y coge su boli para plasmar su enfado e insatisfacción con esta sociedad. La culpa es de... ¡Sócrates!, sin lugar a dudas. Gana tiempo, o lo pierde, según se mire, escribiéndo con ahínco en la mesa, y mira el reloj para cerciorarse de que por lo menos lo ha intentado: ha permanecido sentado 45 minutos que le han servido para darse cuenta de que la empresa es imposible. Habrá otras oportunidades.

Lo admito, es una historia un tanto fatalista. Pero como decía, no se crean que es la única y verdadera. Ni mucho menos. Piensen en esa frase, “Sócrates hijo de la gran puta” (con tilde incluída), mírenla, imagínensela con una caligrafía concreta y den rienda suelta a su ilusión, que es gratis y no perjudica a la salud. A mí se me ocurre otra historia.
Otro apuesto muchacho, también todavía inmiscuído en las desavenencias juveniles tempranas, se sentó en esta misma mesa con un ordenador. Deseaba leer su correo, noticias esperaba. Pulsó el botón de encendido ya en la entrada, para acortar el camino que de su amada le esperaba. Los segundos mientras el ordenador se conectaba, pasaron como siglos de relojes que de ella le separaban. Ahí es nada. Se iluminó la pantalla, y pensó: “en este día de flores y primavera, queda mi vida maravillada”. Corrió para consultar su correo, y con su mirada en la pantalla fijada, leió:
(Continuará...)

vendredi 18 janvier 2008

Luis Eduardo Auté, nos sirve arranque

"Si crees que lo que hiciste ya está lo bastante bien, sólo te queda palmarla..." (Luis Eduardo Auté)
Me ha llamado la atención. Luis Eduardo Auté se confiesa taurino hasta la médula en una entrevista publicada en la contraportada de El País de hoy. ¿Respetable?. Sí, respetable; aunque quizás no justificable.
Sin embargo, aquella frase que más me ha llamado la atención es esa. Conciso. Habla desde la potestad que le otorgan 40 años subiéndose a escenarios y engatusando a miles de personas. Dice que todavía hoy tiene ganas de seguir aprendiendo.
Algunas personas nos hacemos preguntas, y vamos respondiéndolas poco a poco, a lo largo de nuestra vida. Interrogantes que a veces nos atosigan y paralizan, y otras nos impulsan y convierten en sujetos activos. Pero cuando cae la primera interrogante, como una gota aislada del chapuzón que nos damos en el río de la vida, comienzan a llover continuamente cientos de miles de quimeras disfrazadas de sueños, de utopías, de odios y rabias...
Responder es experimentar, escoger, y aprender. Después, el proceso continúa. Aprender significa sacar conclusiones, y valorar o repudiar el camino elegido hasta llegar a ese punto. Es entonces cuando Luis Eduardo Auté nos otorga esta reflexión. Los seres incoformistas tienen peligro de caer en una espiral violenta de automutilación intelectual. Pero nunca vienen mal unas pequeñas dosis, unos átomos de perfección en esta receta de la vida. Más que la perfección, la aspiración a la perfección. Entonces, quien mirando atrás crea que lo que ha conseguido está "lo bastante bien", quedará aniquilado para el futuro: "sólo le queda palmarla". Por eso, es mejor sentirse satisfecho, pero continuar con la mirada en el porvenir, continuar proponiéndose cuestiones y caminar buscando las respuestas.

mardi 8 janvier 2008

Sócrates hijo de la gran puta

El otro día, como tantos otros días, paseaba por la biblioteca fijándome en las estanterías repletas de libros. Se me iban los ojos a un lado y a otro, entre tanta sabiduría que para algunos está a punto de caducar. Mi cerebro radiografía las portadas o los lomos de cada volumen para escanear los titulares y sentirme atraído, o por lo contrario, pasar de largo mostrándome indiferente. En realidad, me interesa casi todo, así que se pueden imaginar la sensación de insignificancia a la que soy reducido en ese espacio.
El otro día, mis ojos se posaron en un libro que en su titular escribía la palabra “WC”. Efectivamente, se trataba de un estudio sobre los graffities que un investigador había contabilizado y analizado en los servicios públicos de varias instituciones. Era peculiar, no me digan que no. En realidad, ¿quien no se ha parado a pensar el significado, el motivo, el contexto de esas inscripciones, tantas veces absurdas, pero otras veces seductoras y sugestivas? No es lo mismo toparse con un Paula, te quiero mucho (en el lenguaje neo-pos-contemporáneo, para que me entiendan algunos, su grafía exacta sería Paula t kiero +, o algo así) mientras apurado vacías tus intestinos acordándote del mamarracho que no tuvo otro lugar mejor para declarar su amor; que por ejemplo, la pregunta de “¿en quien piensas cuando cagas para inspirarte: Aznar, Bush o el Papa?” Evidentemente, tuvo más acierto quien concebió la segunda idea, entre otras cosas, porque no todos tenemos novia, y mucho menos pensamos en ella en este tipo de lugares.
Pues aquel hombre se había decidido a escribir una tesis, o algo parecido, sobre la tipología de los escritos en los servicios, las supuestas características psicológicas de los artistas y poetas... contabilizaba también las palabras que más aparecían. Apasionante. Porque ¿a quien no le ha afectado en mayor o menor medida una inscripción de ese estilo en determinado momento de su vida? Supongo que quien más quien menos habrá tenido un apretón alguna vez...
Claro, como vengo afirmando, hay reflexiones realmente absurdas, que pese a ello, hacen que algunos idiotas como yo activen todo un mecanismo de imaginación para averigüar todo lo relacionado con la misma. Tengo ganas de follar (lo típico): ¿quién puede tener ganas de follar en una biblioteca?, ¿se trata de ser grosero, sin más?, ¿en que situación me encuentro yo con respecto al enunciado?, ¿espera que alguien le responda?, en caso afirmativo ¿porqué lo escribe en el wc de los hombres? ¿acaso es homosexual?... menuda batería de preguntas con una simple y burda oración.
No quiero enrollarme demasiado. Pero brevemente, no me negarán que las anotaciones más interesantes son aquellas que te mantienen en vilo. Sí, aquellas en las que alguien escribe una frase, y otro le respone: a) Que viva España b) Que viva España, pero que viva lejos. Al día siguiente esperas encontrar la réplica, pero acabas decepcionado sin respuesta alguna. Pero no se crean que las dudas se esfuman, porque entonces es el momento para repetir todas las preguntas que he mencionado en el párrafo anterior, además por partida doble, y con otro elemento de incertidumbre: ¿dónde estarán estos dos tíos?

CONTINUARÁ

mercredi 3 octobre 2007

SEMIOTICA

1. Introducción

Al cabo del día, cualquier ser humano se enfrenta a miles de estímulos exteriores sin prácticamente ser consciente de ello. La mayoría de ellos son producidos con el objetivo de interactuar o de conseguir un efecto concreto en dicha persona. Es decir, difícilmente encontraremos una imagen, una frase, una composición audiovisual o infográfica fabricada al azar o sin un objetivo determinado. Y ante esta asimilación de mensajes, el individuo consigue mediante un mecanismo concreto, descifrar lo que otros seres humanos como él intentan explicarle. Es más, no sólo procede a interiorizar o a asimilar, si no que para que exista una interactuación correcta (comunicación – actuación o acción), debe interpretar lo que el comunicante ha querido exteriorizar.
Dicho de otra manera, ese alimento del cual el ser humano se nutre día a día y le permite formar parte de una sociedad concreta, tiene que ser digerido para poder absorber todas sus propiedades y conseguir que se lleve a cabo la acción de COMUNICAR y ser comunicado.
Sobre esta base ideológica se lleva a cabo la acción de “comunicar” en una sociedad concreta, que a su vez permite que los individuos que forman parte de ella puedan sobrevivir. Según Graciela Reyes (El Abecé de la pragmática, 1995) “Comunicar es lograr que el interlocutor reconozca nuestra intención, y no solamente el significado literal de lo que decimos”. No obstante, aunque las miles de acciones y sus posteriores reacciones que llevamos a cabo en nuestra vida cotidiana las realizamos de manera sistemática e instintiva, se producen bajo el paraguas de una serie de “leyes” y conceptos teóricos.
Para explicar razonadamente lo que ocurre cada vez que una persona consigue decodificar un mensaje, y actuar conscientemente partiendo de lo que de él espera el emisor, la sabiduría humana ha conseguido identificar cada parte de dicho proceso, nominarlas, y fundar teorías globales en torno al asunto.

A continuación, se intentará explicar la síntesis de la teoría principal, que gira en torno a la idea de que el proceso comunicativo consta de tres partes (la semiótica): la sintaxis, la semántica y la pragmática.

2. La semiótica: Sintaxis, semántica y pragmática

Una palabra, una imagen, un guiño, una actitud concreta… todos esos elementos y sobre todo el significado que una persona da a cada uno de ellos, forma parte de los bienes y valores que el ser humano ha creado desde que es capaz de vivir en sociedad. Por ello, todo lo que se ha construido encima de esos cimientos que pertenecen al ideario colectivo, van solidificándose sobre una base subjetiva e ideológica. Por consiguiente, es imposible delimitar exactamente hasta dónde llega la semiótica, definirla claramente o darle un espacio concreto a cada elemento que la compone.
Quizás por el hecho de que los eruditos trabajen en un ámbito ideológico (perteneciente al mundo de las ideas), con hipótesis no tangibles y todas las teorías con respecto al tema vayan solidificándose sobre una base filosófica, todas las explicaciones razonadas sobre la semiótica han podido ser criticadas en mayor o menor medida. Es decir, cada autor ha podido retocar el sistema de sus predecesores, añadir nuevos conceptos, hacer nuevas hipótesis y ahondar en mayor medida en uno u otro elemento. Por ello, las definiciones que barajan distintos expertos han podido ser diferentes, las delimitaciones de cada concepto habrán sufrido variaciones y las posibles injerencias de elementos secundarios han cobrado mayor o menor importancia dependiendo del punto de vista de cada autor. (Véase el autor Levinson, que profundiza en este aspecto en su libro Pragmática -1989- en el primer capítulo, - Pags. 1 a 46)
Por último sobre esta idea de “indefinición” dentro de la teoría semiótica, y haciendo especial hincapié en la noción de la dificultad de delimitar claramente cada campo, apuntaremos una frase extraída del libro Pragmática de Levinson (1989): “Puede ser desconcertante la diversidad de posibles definiciones y la falta de límites claros, pero éste no es un fenómeno inusual. (…) los intentos de de definición son raramente satisfactorios (…)”.
No obstante, sin entrar a explicar ni valorar las divergencias sobre el tema, intentaremos destacar los rasgos generales y las ideas principales del proceso comunicativo.
Dicho sencillamente: la semiótica es la ciencia (o filosofía – sobre si pertenece al ámbito de la ciencia o de la filosofía también se discute - ) que explica el proceso comunicativo, identificando y clasificando los componentes que forman parte de él.
Aunque existan diversas y variadas teorías sobre el tema, o tengamos la opción de ampliar la cuestión a conceptos como la lingüística o la fonología, diremos que la Semiótica se compone de tres aspectos: la sintaxis, la semántica y la pragmática.

La sintaxis: “Una noticia informativa”. QUÉ.
“Estudia la relación formal entre los signos” (Levinson, pragmática -1989- citando a Morris – 1938-). En otras palabras, es la descripción formal de lo que vemos o captamos gracias a nuestros sentidos.
Son, por ejemplo, los elementos plásticos en un lenguaje visual (forma, color, espacio, movimiento, composición…).
Si tuviéramos que emplear una metáfora para explicar el concepto, aprovecharíamos los tres niveles interpretativos que existen en el discurso periodístico y en este punto compararíamos el nivel sintáctico con la idea de una noticia puramente informativa. Es decir, el periodista intentará en su discurso ser lo más objetivo posible y se ceñirá a describir lo que captan sus sentidos.

La semántica: “Un artículo interpretativo”. CÓMO
En este nivel profundizaremos algo más y no sólo nos ceñiremos al ámbito de la relación entre los signos, si no que analizaremos lo que transmiten en el proceso comunicativo.
La semántica es, según Morris (1938) “el estudio de las relaciones de los signos con los objeto a los que dichos signos son aplicables”. Podríamos añadir además que se compone de dos niveles: El ENUNCIADO (lo transmitido, el contenido) y la ENUNCIACIÓN (el punto de vista desde el cual se está transmitiendo el enunciado).
Continuando con el símil entre los niveles de la semiótica y los niveles de interpretación periodística podríamos hacer un símil con un artículo interpretativo. En este punto, el periodista interpreta la información en bruto que tiene entre manos y nos ofrece el hecho noticioso pero siempre relatado bajo su punto de vista. Iría más allá que el mero relato informativo y comienza a darle sentido o a explicar el CÓMO de lo sucedido. Es un producto informativo desde un punto de vista más interpretativo.

El nivel pragmático: “La editorial y sus circunstancias”. PORQUÉ
Acotar con exactitud los límites entre el anterior nivel de la semiótica y éste que pasamos a explicar a continuación, es uno de los quebraderos de cabeza de los expertos. De hecho, el propio Levinson nos ofrece en su libro “Pragmática” (anteriormente citado) hasta 13 definiciones con el objetivo de explicarnos dónde comienza y dónde acaba el concepto de pragmática. De todas ellas rescataré los datos más importantes, como por ejemplo: que “la pragmática trata sobre el estudio de las relaciones de los signos con los objetos a los que dichos signos son aplicables”. Pero también afirma, citando a Morris, que “si hacemos referencia explicita al hablante o al usuario del lenguaje entraremos en el campo de la pragmática”.
En resumidas cuentas, diremos que si ampliamos el nivel interpretativo y entramos en interpretaciones más subjetivas y personales del mensaje, traspasaremos los límites de la semántica para situarnos en la pragmática. A nivel periodístico equivaldría a analizar el discurso de un artículo de opinión o editorial de un diario, teniendo en cuenta la coyuntura económica y política, la tendencia ideológica, el cálculo que haya hecho quien haya escrito el artículo sobre las posibles repercusiones de sus opiniones, etc. En este caso, la pregunta que descifraríamos involuntariamente sería el PORQUÉ de la realización de ese mensaje, el motivo principal por el cual alguien intenta comunicarnos algo.
Llegados a este punto, estamos haciendo claramente alusión al concepto de contexto. Levinson por ejemplo, utiliza el término de “injerencias” para explicar esta idea. Contexto es toda la información “extra”, los conocimientos, las informaciones, especulaciones, etc. que el receptor necesita emplear para darle significado concreto a una acción comunicativa.
Para puntualizar esta noción citaremos al mismo autor, que según él “comprender un enunciado implica hacer inferencias que conecten lo que se dice con lo que se supone mutuamente (entre el emisor y el receptor) o lo que se ha dicho antes”. Y cataloga como inferencias las “presuposiciones, implicaturas, fuerza ilocucionaria y otras implicaciones pragmáticas”. Siguiendo esta línea, dos páginas más adelante define el contexto como “el mundo social y psicológico en el cual actúa el usuario del lenguaje en cualquier momento dado” (citas extraídas del libro Pragmática).
Por último, sirva como síntesis de los argumentos teóricos expuestos en torno al tema, una de las frases que mejor resumen la teoría de Levinson: “La pragmática debería tratar de los mecanismos por medio de los que un hablante puede significar más, o algo bastante diferente, de lo que realmente dice, explotando de una manera creativa las convenciones comunicativas”.

3. Análisis práctico
A continuación se llevará a cabo el análisis semiótico de una imagen, en este caso una caricatura realizada por el dibujante Martín Morales.
Publicación: Interviú (Nº 1636 – del 3 al 9 de septiembre – Página 43.
Nivel sintáctico:
La imagen ocupa la mayor parte del folio, del cual excluiremos la parte superior (fotografía y firma del autor) y tomaremos lo dibujado dentro del recuadro para nuestro estudio.
Se trata de una composición en color sobre fondo blanco. Predominan los colores verde, naranja-marrón y violeta. Recalcaríamos la nitidez de todos los elementos, pudiendo distinguir limpiamente todas las formas de la composición, que además forman parte del primer plano, o del conjunto de imágenes que centra la atención del destinatario. No obstante, prepondera un cuerpo que ocupa más espacio que el resto: una figura alargada de color predominantemente verde en el centro, tan sólo quedando perturbada esa armonía, con un círculo de fondo blanco que lleva en el centro una inscripción en rojo. Esta figura se extiende desde la parte central del recuadro (en vertical) hasta la parte inferior derecha, donde el tono del verde se convierte en más oscuro.
En la parte izquierda del encuadre remarcamos otro elemento, en este caso de dimensiones más pequeñas y con el color violeta como predominante. En la parte inferior derecha observamos un tercer cuerpo que mantiene las proporciones del anterior, aunque destaca el color naranja. También comparten unos caracteres tipográficos que rompen la armonía de sus respectivos colores.
Restan dos elementos por citar dentro de esta imagen en su lectura sintáctica: del último cuerpo descrito brotan siete líneas negras que terminan en la parte superior derecha y se unen con dos rectas naranjas, algo más gruesas que las anteriores y que se entrecruzan entre ellas.
La composición visual carece prácticamente de movimiento, aunque sí mantiene cierto equilibrio entre sus componentes.

Nivel semántico:
Los espectadores de esta imagen nos enfrentamos a una composición visual que pertenece al género de la caricatura o representación gráfica de carácter satírico. La caricatura como género artístico suele ser un retrato, u otra representación humorística que exagera los rasgos físicos o faciales, la vestimenta, o bien aspectos comportamentales o los modales característicos de un individuo, con el fin de producir un efecto grotesco (Wikipedia.com). En realidad, no exagera demasiado los rasgos característicos de los elementos (aunque sí en sus proporciones físicas) pero sí engrandece la representación de la realidad.
Se trata de un individuo vestido con un buzo verde que le tapa todo el cuerpo y cubriéndose la cabeza con un pasamontañas del mismo color. Entre el pecho y la cintura porta un círculo con la siguiente inscripción de color rojo: “ETA”. Las siglas hacen referencia a la banda terrorista “Euskadi ta Askatasuna”. El sujeto sostiene con sus manos dos marionetas. Una marioneta o un títere es una figurilla o muñeco que se gobierna de manera que parezca que su movimiento es autónomo (Wikipedia.com). Cada una de ellas es de una clase diferente, pero la alusión que se hace a la realidad es la misma: el objetivo es representar la total dependencia que ambos títeres tienen respecto al elemento central (el individuo que representa a ETA).
Podemos percibir claramente que el núcleo de la acción, el único ser con vida, autónomo en ese sentido, es el ente encapuchado. Bajo su mando, ejecutarán las órdenes que él o ella estime necesarios las dos marionetas: a su derecha sostiene una de ellas, que en su rostro denota fervor, visiblemente exaltada, con los brazos en alto. Incluso podríamos decir que esta enfadada. En la otra parte se sitúa un segundo títere, de proporciones similares y rasgos fisiológicos. En este caso su cara tiene una media sonrisa que denota cierto cinismo. Cada una de ellas representa a un partido político de Euskal Herria (ANV: Acción Nacionalista Vasca / Batasuna), que según la lectura semántica de esta composición y el punto de vista del autor, podríamos deducir que comparten el mismo embrión, nexo de unión, u órgano de acción: la banda terrorista ETA.
Además, Martín Morales ha querido ahondar en el aspecto radical del partido político Batasuna, y por extensión de la banda terrorista, poniendo lo que parece un cóctel molotov en las manos de una de las marionetas.

Nivel pragmático:
La caricatura, utiliza la hipérbole para presentarnos una metáfora en la cual se funden el universo semántico de la política (o problemas políticos) con el mundo de la sátira o parodia. De hecho, observando la colocación de los elementos de la imagen, mirando sin objeción al receptor, el autor ha querido que el público forme parte de la acción (que comprenda claramente el mensaje y se de cuenta de lo que sucede alrededor suyo), utilizando un nivel de enunciación interno. Me gustaría recalcar que aunque este concepto podría formar parte del punto anterior (el apartado semántico), nos sirve para explicar claramente el contexto de esta composición visual.
Morales ha querido caricaturizar el hecho de que la sociedad no se de cuenta de algo tan obvio como lo representado en esa caricatura. Tenemos que tener en cuenta que Interviú es una revista de carácter progresista – liberal (dónde los periodistas y escritores opinan con relativa libertad), con cierta tendencia al sensacionalismo (o a buscar sin reparos los elementos de la realidad que impactan al lector). Por ello considero que el autor ha querido darle un tono irónico a lo que a su juicio ocurre en torno a la banda terrorista ETA y a lo que cierta parte de la sociedad se considera reticente a creer: que el grupo armado controla todos los entes del ámbito social y político de la izquierda vasca.
Hace algunos meses, algunos políticos comenzaron a difundir esa hipótesis. Intentaron que ese mensaje (la fórmula Nacionalismo = izquierda radical vasca = ETA) se expandiera por el ideario colectivo de la sociedad española. Lo que al principio quizás nos parecía una suposición algo imprudente y una equiparación excesiva, hoy en día ha pasado a ser un mensaje que a nadie asombra. Ya nadie duda del hecho de que ese mensaje este totalmente enraizado en el seno de la sociedad. Pero quizás haya todavía gente que les parezca una comparación desmesurada, que necesita de muchos matices. A ese segmento ciudadanos ha querido dirigirse el autor mediante esta caricatura. Porque a pesar de esas características de esta alegoría gráfica, su objetivo no es el de dibujar una sonrisa en la cara del lector, si no mostrarle crudamente y utilizando iconos o signos que hacen referencia a la vida real, lo que sucede en la propia vida real. De hecho, se “ríe” de esos incrédulos. Y para demostrar lo que ha su juicio ya se ha convertido en una situación caricaturesca (el no creerse a pies juntillas el hecho de que la banda terrorista manipula y controla todos los estamentos de la izquierda vasca) representa esa realidad con una caricatura.
Dicho de otra manera, Morales ha producido una caricatura de la caricatura: de una situación real que a su entender ha llegado a convertirse en una situación caricaturesca. Es la parodia de la parodia, o la pantomima de la pantomima.

4. Conclusión
Tras haber profundizado en los conceptos teóricos y haber analizado la imagen, considero oportuno plasmar brevemente una reflexión en torno a la semiótica:
La importancia del contexto o de las inferencias en la comprensión de un mensaje visual. Sin querer redundar en lo explicado anteriormente, quiero añadir una idea en este punto: es obvio que el receptor o quien descifre el mensaje tiene que conocer el código en el que se lleva a cabo la acción comunicativa; sin embargo, considero importantísimo para su correcta interpretación un reciclado constante de los conocimientos generales del individuo. Es decir, el nivel de comprensión de una imagen o un discurso será proporcional al conocimiento que esa persona tenga de lo que le rodea. Eso implica un reciclado constante de nuestra cultura y sabiduría, para dirigir nuestra intuición (porque considero que la intuición inteligente es fundamental para descifrar los mensajes audiovisuales en su nivel pragmático) hacia lo que el emisor quiere que nosotros descifremos en ese mensaje.

mardi 2 octobre 2007






Aspaldiko

2 de octubre. Segunda actualización de este blog. Ya veis que desde las primeras palabras que escribí ha pasado mucho tiempo. Espero a partir de ahora publicar algo con más frecuencia.
De hecho, hoy mismo quiero colgar los primeros trabajos que he hecho en Tarragona. Sí, desde Lyon a Tarragona pasando por Durango. Ahora estoy en Cataluyna, y ya os iré contando como va todo esto.
Antes de quedarme sin ideas, me despido invitandoos a que leais o veais los dos trabajos que he hecho para clase.
El primero trata sobre la semiótica. Me salió un poquito largo, pero bueno, me encantaría que lo leyera todo el mundo. Por una parte aquel que sabe de qué estamos hablando. Y por otra, cualquier persona que no haya oído hablar nunca sobre este concepto. Así podría saber si la redacción es correcta, los conceptos quedan claros...
Y el segundo trabajo es un diseño de unas instrucciones pictóricas realizadas para la clase de "Infodisseny". También acepto críticas que me permitan mejorar.